EXPERIENCIAS, LECCIONES Y VIVENCIAS DE UNA WHIP

Bienvenidos a mi espacio más íntimo.

 

Desde aquí, os iré informando de todos nuestros masajes, trabajo, equipo, de una forma mucho mas personal y directa, siempre con la preparación y profesionalidad que nos caracteriza y con muchas novedades y como siempre desde un punto de vista real y cercano. 

Este apartado en concreto, será también una pequeña biografía de mi vida personal, de mi día a día, de como llegué a dedicarme al masaje erótico, desde mis comienzos hasta hoy , pasando por innumerables anécdotas y siempre desde el cariño, el respeto y el punto de vista de quien está detrás y delante de una camilla. Espero que lo disfrutéis, pero sobretodo que os divirtáis leyendome, al fin y al cabo esa es la cuestión más vital tal y como está el patio….y os puedo prometer que a pesar de todo he sido una privilegiada trabajando con todos y cada uno de mis clientes. 

No quiero terminar ésta introducción, sin dar las gracias a todos y cada uno de ellos, ha sido un placer haber trabajado por y para vosotros. 

Con muchísimo cariño. 

Isabel Ruiz. 

Quiero dejar claras algunas cosas, éste blog, forma parte de mi más estricta intimidad, los que ya me habéis leído anteriormente, sabéis que siempre voy a ir de frente y que suelo muy a mi pesar, provocar que se creen conflictos y se abra una puerta a la polémica en el mundillo del masaje erótico que se ofrece en pasion. com y sabéis lo que pienso sobre el mismo, no solo me importa un bledo sino que desde aquí seguiré defendiendo lo que creo correcto y como siempre denunciando las malas artes, praxis y las estafas con las que nos hacen comulgar determinadas señoritas y supuestos centros de masajes. No solo porque creo que ser honesta es algo básico en cualquier acto que realizamos, también porque es una cuestión de respeto, hacia los usuarios en primer lugar y hacia uno mismo. Y por supuesto, porque dirijo dos centros, en los que nueve masajistas, con todas las letras, se lo curran muchísimo, y se han tenido que preparar a fondo, para ofrecer un servicio de calidad.

No he sido Teresa de Calcuta, ni a mi edad lo voy a pretender, aquí cada uno que se lama las costras como pueda, y siempre me he quedado con la frase » para puta yo, y para ostias mi primo» y a partir de aquí, me siento con la autoridad que me otorgo a mi misma, para hablar de todo y cuanto me de la real gana.

Primero y principal, quiero solidarizarme con todo lo que se nos está viniendo encima, a mis compañeros que están al pie del cañon, médicos, auxiliares, enfermeras, y a las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado donde tengo grandes amigos y amigas, gracias a todos y a todas, y como no a los empleados de los comercios que nos siguen atendiendo bajo una presión absoluta.

Francamente, adoro mi trabajo, el mundo del erotismo y sobretodo el del masaje. Una puerta que abrió alguna iluminada y que ha sido una forma diferente de poder ganarse la vida, cuando ser profesional del sexo, ha dejado de interesarte, o sencillamente, te has preparado para ser fisio y decides que para que te exploten otros, lo haces tú.

En estos seis años de profesión, y lo digo tal cual porque para mi es mi profesión como lo es ser auxiliar de enfermería, no podéis haceros una idea de lo que ha significado luchar contra los clichés sociales y la doble moralidad, que sufrimos todas y cada una de nosotras, llevar el masaje profesional al mundo del erotismo, dar la cara por hacer entender , que muy a mi pesar tenemos que anunciarnos en páginas como pasion.com y aunque sea en el apartado de masajes, no concienciamos a los clientes y usuarios, que lo que nosotras hacemos, no tiene que ver con el resto de anuncios de otras señoritas o «compañeras»

Intento ser justa, defendiendo cada paso que damos, ser honesta con cuanto hago, pedir honestidad a todas las que nos dedicamos al masaje erótico, pero es imposible que se nos respete, porque en realidad no somos un colectivo común, no tenemos unión y si podemos pisarnos el cuello unas a otras, mejor. Queremos los mismos derechos, pero no las mismas obligaciones, y así es complicado.

La mayoría de las veces, suelo ser bastante sensata, tranquila y permisiva con respecto a determinadas circunstancias. Pero joder….ya os digo que hay momentos en los que por pura solidaridad exploto y mando la buena educación al traste, lidiar con personajes sin ningún tipo de escrúpulo, que constantemente se saltan las normas de éste trabajo, sin entender que nos perjudican al resto, y a ellas mismas, con la gran diferencia entre nosotras, que damos mucha importancia a la visión que se tiene de nuestro trabajo y ellas no.

Quiero contaros algo con lo que de verdad me he sentido, no solo aliviada, sino también agradecida y algo que es mucho más importante, a pesar de todo, de mi manera de entender este mundo y de ser a veces tan tajante y mordaz, he podido comprobar, que la solidaridad y el buen hacer de muchísimas personas que nos dedicamos al mundo del erotismo, sexo, masajes y demás, son sencillamente, geniales!

Sobretodo en estos momentos tan sumamente delicados, desesperantes y bastante jodidos, ya que vivimos de esto y de momento, las que tenemos dos dedos de dignidad, vamos a pasarlas canutas. No obstante, luego te encuentras con detalles como estos, y te das cuenta, que por muy puñetero que sea éste mundillo, hay personas verdaderamente maravillosas.

No podéis haceros una idea, de la cantidad de centros de masajes, que en realidad es el apartado que a mi me toca más de cerca y por el que llevo exponiendome y sacando las uñas (desde hace ya seis años, ) que han cerrado para proteger a los usuarios, para concienciar, para dar ejemplo y cuidar el derecho que todos y todas tenemos a seguir sanos y no propagar esta pandemia. No tengo palabras de agradecimiento, la solidaridad de todo un colectivo, que está demostrando que son mucho más cívicos que algunas personas de esas que por desgracia aún nos señalan con reserva, es emocionante, ver que no estamos solas/os que hay toda una cadena de apoyo moral, de cariño, de somos un@ que ha hecho que tome más impulso aún, para demostrar que seamos lo que seamos, nos dediquemos a lo que queramos siempre hay gente como de la que os estoy hablando, que está por y para los demás, equipo y usuarios. Y que no tienen precio, y eso en éste sector es muy complicado. Porque cuesta mucho no alquilarse cuando las circunstancias aprietan.

A tod@s ellos, BRAVO!!!!!!¡ hacéis que dar la cara y pocas pero algunas veces también, merezca la pena que ponga la otra mejilla.

Y gracias también, a los clientes y usuarios de estos centros por aportar ese enorme, grano de arena!!!

Desde que decidí escribir y contar, desenmascarando, poniendo al día a usuarios y repartiendo estopa a todas cuantas ocupan una sección que no les corresponde, me han puesto de todos los colores, incluyendo a ex empleadas a las que por no cumplir las reglas, ya no trabajan conmigo, me han llamado muchas cosas en éste tiempo, desde fascista, a mafiosa, y francamente me hace muchisima gracia. No es del todo incierto, en realidad haber dado la cara siempre, te da una ventaja absoluta sobre el resto, tener poder mediático y haberme ganado el respeto, que es recíproco de muchos, usuarios y lectores, hace que al final, en éste trabajo se confíe más en las palabras, decisiones y consejos, de una tía que no se esconde y cuenta las cosas tal cual, y sin cortarme un pelo y sobretodo sin miedo a nada ni a nadie, que en las cuatro pelagatas que llevan estafando a todo Dios, cada vez que suben un puñetero anuncio.

los chantajes, las amenazas de a cuantos pongo en el paredón, me preocupan una mierda, al final es una cuestión de inteligencia y respeto, no de miedo, algo que no siento por ninguna/no de los que usáis estas artes bajo seudónimos y con la cara tapada. Y siempre es mejor estar bien relacionada y no necesitarlo, que necesitarlo y no estarlo. Y aquí también, doy las gracias a todos los que estáis ahí, apoyando defendiendo y aportando.

Desde mi rincón.

Normalmente suelo empezar esta historia por el principio, hoy, desde mi casa, y en la cama, desde donde me gusta escribir y donde las ideas y los recuerdos, fluyen con más precisión, sin dejar de mirar de reojo tanta mala noticia y tanto desastre en mi país, echo la vista atrás y no doy crédito a cuanto tiempo, y cuantas experiencias a mis cincuenta años he vivido y pasado.

El trabajo, el esfuerzo, mis negocios, una preparación de treinta y cinco años, las charlas y ponencias, la preparación de mis equipos y todo lo que conlleva. Y ver la situación actual y cómo tenemos que adaptarnos a esta nueva forma momentánea de seguir adelante, sin tener claro que va a pasar, con un futuro bastante incierto y terriblemente preocupada, por todas y cada una de mis empleadas y amigas.

Y joder!!! Menudo camino queda, no se que es mejor ni peor, pero que es una putada ya os lo digo yo. Veinticinco años en esta profesión y no me ha frenado ni Dios, he hecho y dicho lo que me ha dado la real gana desde mi mayoría de edad, antes imposible, ya que provengo de una familia con una mente más bien chapada a la antigua, y con un padre que te ponía firme solo con mirarte. Y ni aún así pare, y ahora llega un virus que ni veo venir, y a tomar por culo la bicicleta.

Detrás de toda masajista profesional, hay un recorrido y un inicio, no es lo mismo dar un masaje profesional, que un masaje con » final feliz » el cambio es brusco, pero en ningún momento desagradable, si lo que haces lo haces con conciencia y respeto. Y además siendo muy clara en lo que quieres hacer y hacerlo bien.

Si alguien piensa, que el masaje erótico fue una idea cojonuda de una profesional del sexo, se acabade dar de bruces, no se nos hubiera ocurrido ni de coña, se ha hablado mucho del tema y hasta nosotras mismas nos hemos hecho esa pregunta, lo más lógico y posible, es que una masajista o esteticista, se encontrase con un cliente que no pudo controlar una erección, y mediante acuerdo económico solucionaron el problema. Esto gustó, se corrió la voz y listo, porque voy a dar un masaje de veinte euros, si puedo darlo de más, amén hermanas. Y de ahí, algunas espabiladas, ( entre ellas, una servidora) hicimos negocio. Cambié el pijama de enfermera, por una bata japonesa , pasándome los juicios morales por dicha bata, y los sociales por mi cuenta corriente.

Es increíble como todavía en el siglo XXI, determinadas profesiones se siguen enquistando en ésta sociedad, no creáis que no lo entiendo, es culpa nuestra, muchas veces, ya que hacemos de este tipo de servicios algo soez y chabacano, y joder. Hasta para ser puta hay que tener un poquito de clase, no todo vale, sino te respetas tu misma, quien te crees que lo va a hacer??? En fin, eso es una historia larga y que tiene demasiadas connotaciones y seria extremadamente largo y aburrido de explicar. Desde que el mundo es mundo, el puterio ha estado en primera línea de fuego, no vayamos a echarnos las manos a la cabeza porque vamos….y no solo el de pago, hay otro peor y es el que no vemos y es bastante más común de lo que pensamos, el vecino mazizo, la vecinita del quinto…la del gimnasio, el del cable….en fin, el amigo con la amiga…bueno ejemplos mil y que os voy a contar, lo hemos vivido todos, hasta yo, lo que pasa es que de ese tipo de puterio no se habla, ni se comenta, ni parece tan grave, cinismo aceptable socialmente.

Hace veinticinco años, internet ni existía, las chicas como yo y otras, teníamos que anunciarnos en prensa,en el apartado de contactos, con aquellos cuadraditos en los que no podías ser tan sumamente grafica, y eso dejaba bastante a la imaginación, una breve descripción de tu nacionalidad, estatura, color de pelo, ojos, peso, poco más, de ésta manera, el señor llegaba con una duda razonable, imaginando y con una mente abierta a lo que pudiera suceder, o como se desarrollaría la cita en cuestión, todo tenía ese trasfondo de sensualidad y una medio prudencia por ambas partes. Hoy por desgracia, esto es una auténtica locura, si yo fuese un hombre, solo con las fotos y los textos, me mataría a pajas y ahorraría un dineral. Es como si los anuncios que vemos, estuvieran dirigidos a los depredadores más asquerosos y sucios, del sistema fornicadores, y esto ha degenerado en lo que tenéis hoy en las páginas de contactos. No solo ha cambiado el tipo de usuarios, también el tipo de señoritas que trabajábamos en éste sector.

Los señores con los que trabajábamos antes, y por favor que ninguno se ofenda, eran caballeros, en todos los sentidos, porque ni ser putero ni ser putas implicaba más, que una relación esporádica con necesidades por parte de ambos, uno con necesidades fisiológicas y otras con necesidades económicas, el acuerdo era mutuo, si llegaba y todo iba bien, genial los dos tan contentos, y si no, se marchaba con toda la educación del mundo, y eso era porque cuando te anunciabas, el lenguaje soez, no se permitía, ni nos interesaba a las mujeres que trabajábamos, al no haber fotografías, tampoco dañabamos nuestra imagen, y la forma de dirigirse a los clientes, siempre era respetuosa, con lo cual, el tipo de señores que nos visitaban eran muy distintos, así tratas, así te tratan, y así te tratas a ti misma. Hemos mandado todo esto al carajo, cada vez va a peor, y ya ni tan siquiera tenemos «magia». Cuando hablo de magia, me refiero, a que era como el que recibe un regalo, solo veían el envoltorio, se disfrutaba observando el papel y desenvolviendo éste poco a poco, en un juego de sensualidad y erotismo, una blusa que desabrochar, una falda que subir, una respiración en el cuello….daba igual si pagabas o no, el caso es, que te seducía solo la imagen en tu mente. Pensadlo…… creéis que es mejor lo de ahora??? No, no lo es, y eso solo si hablamos de la prostitución, sabéis cómo de sensual, serio relajante y perfecto tiene que ser un masaje erótico??

La verdad es, que todo lo que pasa con respecto a este negocio y a lo que demandais, es culpa vuestra, yo no creo que seáis estupidos, ni bobos, pero si que os habéis vuelto bastante sumisos, y eso lo ve hasta un chaval de dieciocho años. Es dificilísimo que esto cambie, porque todos habéis aceptado unas condiciones que os dejan en la posición de subordinación, entrando al trapo y pasando por el aro ante el trato que se os ha dado y recibis constantemente, os follan el cerebro y la cartera en menos que canta un gallo, y os mandan a casa con el lío hecho.

Ya no hay conversación, ni nada que el usuario pueda descubrir, te abren la puerta con el body de los chinos, fingiendo estar calientes y deseosas de todos y de todo, te pasan una toallita o pase usted » mi amor y mi cielo » al bidé, y …clin clin a fichar, gemidos, más más, dale dale, y vete pronto campeón que viene el siguiente. Es así como os ven y así como se actúa, y la culpa es solo vuestra. Aprender a exigir lo que uno busca y quiere en realidad, está en vuestras manos, ya sea prostitución o masaje erótico, vosotros también podeis decir NO!!!! con todas las letras, y tenéis la última palabra, sin vosotros y eso lo digo siempre, no hay negocio, no tendríamos trabajo y punto final. Parece que hay como un miedo a que no te monten un escándalo, o si me va a salir el chulo de turno de la cocina, o que se yo….y no es así, no es lo que esperabas? No te agrada el sitio? La chica no es la de la foto??? Adiós muy buenas. Y nunca más. Si en realidad nosotras perdemos más, porque se nos deja de recomendar, perdemos un cliente que puede presentarte a otros, y es una cadena de piezas de dominó.

Esto que os cuento, ha sido motivo suficiente para despedir a más de una masajista en mis centros, un error lo cometes una vez, el mismo te cuesta el puesto. Y me da igual si somos amigas, si tienes un mal día, o se te ha muerto el perro. Prefiero que ese día se queden en casa, y a otra cosa mariposa.

En el masaje erótico, no puede haber fallos, no existe la perfección absoluta, pero exijo que la busquen, y si no… que no ha sido ni será la primera ni la última vez, el masaje no se cobra, o se le ofrece un masaje gratuito la próxima vez que vuelva. Como siempre digo, es una cuestión de respeto.

Para que esto, no se convierta en » el coño de la Bernarda » lo más importante es que seáis vosotros los que exijais lo que os ofrecen, y tengáis información correcta sobre los diferentes tipos de masajes que existen, así un balines será un balines, y no cualquier otra cosa.

Es como el tema camillas, tener una, o fotografiarse junto a ellas, no nos da una garantía de que se sepan utilizar, y ahí es muy probable que sino se tiene experiencia, el cliente salga bastante perjudicado. Una posición incorrecta o un mal movimiento y » hasta luego «

Un largo recorrido.

Desde que comencé en éste mundillo y hasta el día de hoy, no sabéis la de cosas que he visto, hecho, dicho y escuchado. Lo he comentado siempre, en mis otros blogs, en mis páginas y a viva voz, yo lo de masajistas, lo elegí hace unos diez años, justo después de terminar la carrera y ya con un bagaje detrás importante.

Desde la universidad y gracias a mi profesor de sociología, cuando estudiaba ciencias políticas en la universidad de Granada, éste trabajo fue una puerta abierta y la solución a todos mis problemas económicos, vivir sola con tan solo 18 añitos, retando a mi padre y sin percibir ninguna ayuda por parte de mi familia, excepto la de mis abuelos y muy de vez en cuando, me obligó a desarrollar el ingenio, la rapidez mental y sobretodo la seriedad y la responsabilidad que todo esto suponía, día tras día, sin perder nunca el norte, no he bebido jamás, ni se lo que es ponerse ciega, soy antidrogas total, el único vicio que he tenido es el puñetero tabaco y tampoco en exceso.

En este negocio, el dinero entra muy rápido, no fácil, es un error que cometemos de pensamiento, nunca es fácil interactuar con completos desconocidos, pero tampoco es un drama si tienes la suerte de elegir, y de que y como hacer, por eso jamás he necesitado tirar de ninguna sustancia para trabajar, y como siempre tuve los pies en la tierra, adapté mis necesidades al dinero que ganaba, de esta manera una a determinadas edades, se puede quedar en casa dejando el listón en su justo sitio.

Desde clubes, pisos, agencias, independiente, he pasado por todo, y os puedo asegurar que me lo he pasado pipa, jamás tuve un problema con un señor, señora, compañeras…jefes, jefas, encargadas, este mundo me ha tratado muy bien, no puedo decir nada más, quizá tuve suerte, quizá fue mi elección. En veinticinco años ni un solo roce, así que cuando me preguntan o me dicen, para mi ha sido genial poder formar parte del increíble mundo erótico, en todas sus facetas.

Y gracias a el, pude estudiar, prepararme, aprender, cultivarme, viajar, conocer, y crecer. He conocido a cada personaje….y a cada chica…y también he tenido la suerte, de crear vínculos irrompibles con compañeras y clientes, algo que he mantenido hasta el día de hoy. Mi abuela siempre me decía » el que a buen árbol se arrima…» ya sabéis cómo sigue el refrán, pues eso, un mantra que he tenido siempre en mi forma de pensar, sentir y vivir, y así me ha ido, recta por los caminos y la cabeza alta, que cuando la bajas, duele la espalda.

Muchísimas veces, me pedís o preguntáis, Isabel, porque nunca públicas, a quien has conocido, con quien te has acostado? Has estado con famosos? . Primera norma de una profesional del sexo, masajista erótica o señorita de compañía de lujo. Discreción absoluta. Sin eso pierdes todo, lo que haya pasado entre mis piernas, se queda entre mis piernas, y lo que haya sucedido en una camilla y con quien, también. Gracias a esto, la seguridad que trasmite una profesional, es lo que queda de referencia, te abre puertas y se encuentran aliados para toda la vida. Es lo que mejor se me ha dado, yo lo llamo, El respeto silencioso.

Mi primer trabajo, en lo que a este sector se refiere, fue en un club, de la mano de mi profesor, un día me invito a tomar una copa con el, muy amigo del dueño, Fernando, en una situación poco habitual entre profe y alumna, pero que no olvidaré jamás, y que fue todo un referente para mi, para abrir la mente, para no volver a juzgar jamás y para ser quien soy hoy en día. Quizá la mejor época de mi vida con diferencia, claro que tener dieciocho años, ya era motivo más que suficiente para vivir como sino hubiera un mañana.

Bienvenidos al Edén

Este club, marcaría un antes y un después en mi vida. Lo más increíble de prácticamente todo lo que una chica pueda vivir, una experiencia, que superó todas mis expectativas y que añoro cada día que pasa, si volviese a nacer, volvería a disfrutarla sin ninguna duda.

La primera noche que puse un pie allí, fue como visitar Marte, que locura, anduve con la boca abierta desde el minuto cero, hasta que tuve que irme, casi tuvieron que sacarme a rastras, me hubiera quedado a vivir.

Lo que veía, lo que olía, lo que pasaba, los señores, las damas, las copas, los camareros….todo!!!! absolutamente todo era una maravilla.

Hecho para disfrutarlo

Aquel lugar, me recordaba a los cafés de los años cincuenta, la música, el color de las paredes, la organización del mismo, la ropa de los camareros y las señoritas que trabajan allí, las copas de champán, el humo de cigarrillos y un olor a puro habano. Los caballeros que se relajaban, tomando una copa en la barra, sin levantar demasiado la voz, charlando de cualquier cosa, siempre escuché conversaciones interesantes, política, arte, cine, teatro, lo mejor de cada casa se reunió allí, durante casi veinte años. De fondo, jazz suave, o cantantes de » crooner» ( un estilo de música que me apasiona) .

Con respecto a las señoritas, todas elegantemente vestidas, trajes coktail o de noche, maquilladas sutilmente, y aquel olor a almizcle que casi todas utilizaban en sus perfumes. Se encontraban separadas de la barra, de hecho, no podían acercarse a ella, salvo en contadas ocasiones, nada que ver con los clubs de hoy en día, menos mal por otra parte….se quedaban sentadas, en aquellas mesitas redondas, con una lamparita en el centro, y charlaban o fumaban, tomando algo.

Isabel Ruiz

Tenían estilo, no eran jovencitas, tías hechas y derechas, que al igual que yo, sabían perfectamente lo que querían, porque lo hacían y como. Las cosas claras y la mente en total exploración. El edén, era uno de los pocos clubes, que no cerraban excesivamente tarde, se adaptaba más a un público veterano, con vida diurna y veladas nocturnas, sin prisa pero sin pausa, y sin demasiadas extravagancias. Copas, tabaco, y buena compañía, a puerta cerrada y con una admisión muy controlada, no cualquiera podía pasar por allí, e incluso, se solía llamar por teléfono antes, para avisar que uno iba con unos clientes, amigos o solo, se identificaba, y el » portero » recibía el aviso, para dejar pasar o no.

Aún hoy, sigue conservando ese portón, acorazado y con ventana, por el que tantas veces crucé.

Mi trabajo como camarera, consistía en sonreír, estar mona, y poner copas, eso en un principio, pero otra de las labores que realizaría, seria la de » celestina » . Os explico, cuando un señor, quería subir a una habitación, con las señoritas del club, nos pasaba una nota, y nosotros, se la entregabamos a ellas, de ésta manera, la señorita en cuestión se adelantaba y esperaba al caballero, sin que nadie a penas se diera cuenta. Solo tenias que avisar en que habitación estaba.

Durante el primer año de universidad, fue así cada día, y cada día, iba aprendiendo más, observando más, y por supuesto ya tenía tablas de más.

Me iba genial, ganando un sueldo cojonudo, y conociendo a todos los asiduos del Edén. Tenía más confianza, seguridad y todo me parecía fascinante. Una noche, a eso de las doce, aparecieron tres señores, que tendrían mucho que ver, con quien soy hoy en día, y ahí, empezaría otra etapa de una vida, con millones de cosas por hacer.

Trajeados, con muchas ganas de cachondeo, elegantes, cultos, y con poderío, todo el que querían y un poco más. Empresarios sevillanos, un trío de personajes, con unos mundos….todo un cuadro flamenco de los buenos además.

Aquella noche, yo ya tenía mucha confianza con otra camarera a la que hoy aún conservo como amiga de las buenas, de las de toda una vida, una almeriense, espectacular, Morena, con unas tetas que te tiraban de espaldas y una cachonda mental. Supongo que estábamos predestinadas a conocernos, y sobretodo a tener el mismo turno esa noche.

No se el motivo, pero ese día, no dejábamos de hacer tonterías, de reír por cualquier cosa, y éramos las dos únicas chicas en la barra, el resto compañeros, supongo, que les llamó la atención, que no parasemos de cuchichear entre nosotras y lo típico, yo paso por delante, ella por detrás, no te pegues mucho, cuidado con esas tetas que llegan antes que la copa a la barra…..pues eso, dos chicas jóvenes en un club y con muy buen rollo.

Después de servirles unas cuantas copas, uno de ellos, pidió una botella de champán, «moet chandon, » un habitual del club, y menudo precio, si un benjamín de cualquier marca más normal, costaba cincomil pesetas, aquel champán, costaba una fortuna, al menos para mi, era impensable poder probarlo algún día.

Una cosa llevó a la otra, y no se como, Ester y yo, terminamos, entablando risas, chistes y conversación, con aquel grupo de señores, y haciendo que las botellas de alegría, llegarán a todo el local, nuestro jefe no daba crédito, éramos máquinas de servir copas y el dinero, entraba entraba y entraba, y sus carteras los producían como si tuvieran una plancha de hacer billetes de cinco y diez mil pesetas.

En un momento dado, mientras hablaba con uno de ellos, sentí unos golpecitos en mi hombro, me giré, y ahí estaba el señor Fernando, con una sonrisa de oreja a oreja y esa cara de….» que contento estoy» me disculpé con los sevillanos y le puse atención. Muy elegantemente, como no podía ser de otra manera en el, me susurró algo al oído, abrí los ojos como platos y lo miré a los ojos, con la única expresión que me podía salir, ( en serio??? ) asentí con la cabeza y miré a Ester, no tuve que decirle nada más, nos empezamos a reír y a resoplar, con un calor y la cara roja como un tómate, dejamos de servir copas, y nos acoplamos por dentro de la barra, donde se encontraban, los tres señores, nuestros compañeros, nos sirvieron una copa de champán a cada una, e hicimos las presentaciones, Ernesto, un sesenton muy cuidado, con gafas, alto y un bigote muy espectacular, de esos que se enredan hacia arriba, como en los años 30, y que no dejaba de tocarse constantemente, fumaba como un poseso, a ratos unos puros pequeños, a ratos malboro duro, con un humor negro, maravilloso, solo para inteligentes, el señorito sevillano por descripción y ese arte que tienen los curtidos. César, otro sesenton, enorme, tan alto como grueso, pero no un grueso fondon, un tío robusto y recio, barba y bigote con canas, bebía como un cosaco y fumaba más, pero el alcohol no podía con aquel cuerpo de jugador de rugby, con unos kilitos de más, y otro cachondo mental, bailón y con una risa estruendosa que se contagiaba en un segundo. Y Pedro, de los tres el más mayor, tenía que haber sido un tío muy guapo, melena blanca, bien cuidada, delgado, con mucha planta, vestido impoluto, corbata, chaleco y ojos azules, el más serio de los tres, y también el que tenía la cogorza más gorda. Sin desfasar, eso sí, la verdad, unos señores de lo más peculiar. Y una noche, muy muy larga y simpática. No se marcharon, hasta el cierre total, y no sin antes, dejarnos sus tarjetas. Y como era de esperar la propina más alucinante que me habían dado hasta aquel día.

A la hora de hacer el pago, mientras recaudaban la caja, nosotras limpiabamos la barra, junto con los compañeros y reponiamos los frigos, las luces estaban encendidas, y el ambiente mágico y sensual del local, había desaparecido, las señoritas, entraban y salían, cambiandose de ropa y dejando ver unas caras sin maquillaje, reían, hablaban, abriendo y cerrando, mochilas y macutos, mientras hacían cuenta de cómo o con quien, se marchaban a casa entre ellas. Si en taxi o en los vehículos personales. Andando si hacia buena noche, y vivían cerca…

Poco a poco, se iba despejando el Edén, los Adanes y las Evas, dejaban el paraíso para descansar, o lo que les diera la gana, nosotras, escoba en mano, terminando de dar un repaso a las tarimas de madera bajo nuestros pies, y sin dejar de hablar del día y de aquellos tres personajes, que habíamos conocido.

Al terminar, y de camino a casa, no podía dejar de pensar en la propina que gané esa noche, para mi era, como que te tocase la lotería, con dieciocho años, y estudiando, compartiendo habitación, en un pisucho de estudiantes, y en una sola noche, había ganado más, que en un mes, en cualquier otro lugar. Veintemil pesetas!!!¡ que locura….

Llegué a casa, me di una ducha, y me senté en la cama, con una sonrisa que me llegaba de oreja a oreja, como una niña, abrazada a un peluche, me tumbé con toda aquella pasta sobre mi pecho, e intenté dormir.

El despertador sonó a la misma hora de siempre, las siete de la mañana, nunca me costó trabajo madrugar, y aquel día menos que ninguno. Estaba feliz, con un subidón maravilloso, y el día prometía. Pletórica, tomé un café rápido y me prepare una tostada, que comía mientras bajaba las escaleras, mochila en mano y arreglandome el pelo con las manos como siempre, bajando los escalones de dos en dos.

El día, pasó volado, las clases me gustaron más que nunca, y todo parecía nuevo, incluso el campus, por el que tantas veces crucé de aula en aula. Mis compañeros y compañeras, hasta el frío de Granada me resultó agradable.

Los problemas con mis padres, dejaron de afectarme, echaba de menos mi casa, mi familia claro, pero no de una manera dependiente, entre otras cosas, porque casi no tenía tiempo para pensar, en un pasado, que cada vez, se parecía menos a mi.

Desde las grandes explanadas del campus, observaba muchas veces, la fachada del hotel Granada Center, era una preciosidad, con aquéllos ascensores exteriores, y tanto glamour, por aquel entonces, era uno de los hoteles más cotizados y nuevos, coches magníficos aparcados en la entrada, señores trajeados, que entraban y salían, me parecía algo inalcanzable.

Y de repente, se hizo la luz, el piloto automático que tenía encendido siempre, ese que me marcaba una ruta diferente cada vez, y el mismo que me hizo trabajar en un club, comenzó a parpadear.

A eso de las dos, salí pitando de la última clase hacia la cabina de teléfono de la entrada, con una moneda de veinticinco pesetas en la mano, casi patinando por los pasillos, sabiendo perfectamente a quién iba a llamar. Cuando colgué, corrí hasta la salida de la uni, y me dirigí a casa, en el portal, desconchado y viejo, una Ester, me esperaba con cara de póker, sin sorprenderse en absoluto, ya conocia perfectamente mis arranques y aquellos puntos de » YA» así que solo me seguía por las escaleras, asintiendo con la cabeza, mientras yo hablaba como una cotorra.

dejé los libros en la entrada, saludé al compañero de piso, y entré en mi habitación a la velocidad de la luz.

Empecé a sacar ropa de cajones y armarios, esto si, esto no, todo revuelto encima de la cama, le tiré un par de vestidos a ella y cogí otros dos para mi. – cambiate!!!! Y como dos stripers, entre bambalinas, comenzamos a pintarnos, peinarnos y a transformar nuestra imagen de lo habitual. Hicimos lo que pudimos claro, dentro de nuestras posibilidades. Bajo mi cama, en un cajón de madera, donde solía guardar apuntes, libros, y algunas fotos, una caja de galletas de metal, guardaba los ahorros y propinas del trabajo, solo cogía lo justo, el pago de mi habitación, el bonobus, la compra de la semana, o el material de estudios. El resto, se quedaba guardado, y como lo único que hacía era estudiar y trabajar, sin ocio nocturno o de cualquier otro tipo, la lata, daba para mucho.

Desde la cabina, a pocos metros del piso de estudiantes que compartia, pedi un taxi, con unos nervios en el estómago, cogida de la mano de mi amiga, y cruzando mil miradas de complicidad, entramos en el coche, cuando el señor taxista preguntó…A donde??? Una voz adrenalinica, salio disparada desde lo más profundo de mi estómago y contestó. – Al Granada center, !!!!!

Como cantaba, Ana torroja,» allí me planté y en tu fiesta me colé » y como no, ahí estábamos las dos, no demasiado seguras, de si podriamos entrar, o si nos dejarían pasar, si la ropa que llevábamos era la correcta, demasiado jóvenes para estar, demasiado jóvenes para todo aquello.

Hoy en día, entrar a un hotel de cuatro o cinco estrellas, está al alcance de casi todo el que quiera, ya sea para tomar algo, o pernoctar en el, y cuando tiras de Visa o American express, importa poco, que llevas puesto, de que color eres, o que seas, pero hace treinta años?? Eso era casi impensable. Solo la gente de pasta podía permitirse determinados lujos. Y allí estábamos las dos, con más miedo que vergüenza y con unas ganas locas, de formar parte de todo aquello.

Teniamos la sensación de ser observadas, desde que cruzamos aquel maravilloso umbral, por todos, recepcionistas, camareros, señores y señoras, que charlaban en el holl, en esos momentos, nuestra imaginación, iba muy por delante de nosotras, hoy se, que no era otra cosa que falta de tablas, apenas con diecinueve años, y queriendo jugar a ser mayores, cuando en realidad, a eso no se juega, sencillamente, se llega.

Ester, que tenía un par de años más, y que por físico, también tenía más cuerpo, no de estatura, pero si de envergadura, con aquel culazo brasileño, y ese par de tetas, y francamente, estaba tremenda, dio el primer paso, y se dirigió a recepción, la seguía de cerca, aún habiéndome puesto en modo terminator, ( control absoluto de mi alrededor) y con mucho desparpajo, preguntó si podíamos tomar algo allí.

Nos indicaron, con una sonrisa y algo más….donde se situaba, restaurante, cafetería, baños, y por la hora decidimos comer en el bar, que estaba bastante más cerca del acceso a las habitaciones, y nos pareció menos bullicioso, dado que éramos un manojo de nervios, y nos abrumaba la situación.

Siempre he sido una persona muy observadora, controladora, cualquier movimiento, gestos, ropa, se me queda grabado, es como tener memoria fotográfica, y llevar un GPS en el culo. Soy una esponja, todo lo absorbo y todo lo retengo, y hoy por hoy, sigo teniendo una curiosidad por todo cuanto gira cerca de mi, sigo bebiendo de cada instante de la vida. Eso en concreto, me valió de mucho en los años de evolución posteriores. Y me sirvió para aprender lo que quería de aquel día.

Tomamos asiento, y al segundo, un camarero con trato de » usted » nos dejó una carta y un par de martinis, que daba pena beber, no por malos, por monos, no se me olvidará la expresión de nuestras caras, el gusto que daba, que te sirvieran y no servir, que te tratarán y no tratar, y sobretodo, que nos hicieran la pelota de aquella manera. Mmmm!!!! Que gustazo, toda una experiencia, que se repetiría muchas veces y por muchas razones diferentes.

1990 Granada 3 ° de ciencias

Sin duda, sentadas allí, comiendo y bebiendo, siendo observadas, quizá por ser tan jóvenes, o por pensar que éramos señoritas de compañía, o porque el aburrimiento, así se lo mandaba, o por lo que narices fuera, creamos un vínculo, más allá de la propia amistad y el compañerismo, y aquellas horas de charla exponencial, sobre mil y una cosa, dio para querer renovar nuestra filosofía de vida, que hasta entonces, era bastante normalita y por edad y tiempo, muy hippie.

Solo me quedaban dos años de universidad, acabando tercero, especializabdome cada día más en sociología, y apretando codos. Compaginaba trabajo y estudios, sin problema alguno, la energía de los casi veinte, explorando, respirando de la propia ciudad, que tantas puertas me abría, bohemia, cultural, nocturna, diurna. De sus calles, de sus gentes.

Pintores, poetas, escritores, cantantes, todo lo que me rodeaba, me hacia crecer más, aprender más y querer más.

Tuve la gran suerte, de saber con quien relacionarme, y como siempre estaba con personas, mucho mayores que yo, el campo era ancho y no acababa el horizonte.

Trabajar en el club, era un portal infinito, como la biblioteca del mundo, personajes, y señores de todas partes, chicas que iban y venían de diferentes nacionalidades, y te empapabas de sus culturas, de la gastronomía de sus lugares de origen, Colombia, Brasil, Rusia, Rumania, República Dominicana, Argentina……y de lo que no era cultura también. Como que era un » francés » un » griego » un» dúplex » una » cubana» aquel sin fin, de apodos para el pene, o para el sexo….lecciones lecciones y más lecciones, y a mi, me encantaba escuchar, preguntar, era una «Bob esponja de la vida»

Aprendí también a convivir, a respetar, a considerar a todas aquellas mujeres, ciudadanas del mundo, a mirar con otros ojos o quizá, desde otra perspectiva sus mundos, sus razones, solte prejuicios, y acepté normas vitales. Porque el Edén, era así, todas por igual, con un mismo propósito, salir adelante y mantenerse. Bien es cierto, que hoy en día, todo está hecho como el culo, y que mi pensamiento sobre las chicas que vienen de fuera a currar como profesionales del sexo o » masajistas » es bastante diferente del que tenía, pero más que nada, por la falta de respeto hacia los demás, es solo eso….una cuestión de ética profesional y respeto.

Durante el tiempo comprendido, entre tercero y cuarto de ciencias, todo cambiaba a la velocidad de la luz, pasé de vivir en el Zaidín, en un cuchitril compartido, a vivir frente al hotel San Antón, cerca del palacio de congresos, en una urbanización con conserje, y línea privada interior. Por supuesto con mi amiga del alma, y compañera de trabajo, nos volvimos inseparables, una extensión de la otra, y con mil cosas compartidas.

Cada vez que teníamos oportunidad, viajábamos a Almería, o Madrid. Ella me enseñaba y yo a ella también. Cuidabamos la una de la otra, en todos los sentidos, si nos poníamos enfermas, o si teníamos un mal día, si necesitábamos un préstamo, o sencillamente cambiarnos la ropa, nos sacamos el carné de conducir juntas, y todo lo hacíamos por pares. Tanto así, que sin parecernos físicamente, empezamos a adoptar gestos en común, como cuando te pareces a un hermano o hermana, y eso era…..y sigue siendo.

Mientras nuestra vida cambiaba de estatus, también cambiaron algunas cosas de nuestro alrededor, nuevos conocidos, chicas que se iban y otras que llegaban, cambios en el club, codos y más codos en la universidad, Ester se matriculó en geriátria, se le daba muy bien estudiar. Todo era frenético, ahora aquí, luego allí, las noches, los madrugones, comidas, viajes, nuevas responsabilidades, me faltaban horas en el día. Y aún así, quería más, podía hacer más y necesitaba avanzar más. Todo se me quedaba pequeño, mi cerebro crecía y se abría y expandía y no tenía un final.

Supongo que tener veinte años, te da para mucho, en realidad, creo que no quería perderme nada, como nunca tuve vicios y además no me gustaba nada salir de fiesta o pillarme un pedo, que es lo que hacían las chicas de mi edad, volcaba esa energía en otras cosas, cine, teatro, deporte, exposiciones, nada que ver con mis compañeros de universidad.

Que para entonces y como es normal, se pegaban unas farras de órdago.

En el club, ya eran habituales el trío de Sevilla, cada quince días, más o menos, nos venían a visitar y nosotras hacíamos» el Agosto » impresionaba, la forma de gastar pasta que tenían, dejando unas propinas, con las que se podía llenar la nevera un mes, y no solo eso, cuanto más intimabamos con ellos, más generosos se volvían, hoy un reloj, mañana, unos «manolos» y solo por hablar con ellos, por salir de la barra y reír y conversar, menudo chollo, y lo digo en ambos sentidos, lo que pude aprender de aquellos tres personajes, fue una masterclas en todo, aprendí más con ellos que en los primeros cinco años de universidad. Tanto fue así que terminando la carrera, nos contrataron, para la expo de Sevilla del 92, y no solo como azafatas, estaba más que claro, nuestra relación comercial, seria larga y por supuesto íntima y muy muy productiva.

1991, de izquierda a derecha, esta que suscribe y mi comadre y hermana, junto a algunas compañeras del club

En muy poco tiempo, el cambio de look fue abismal, de ser una hippie universitaria, a adquirir, otra forma de vestir y peinar, de rubia a morena, del vaquero roto, a los trajes dos piezas y faldas de tubo, de la sandalia al tacón de aguja. Y más adelante, de la mochila al maletín…..o bolso de Gucci. Cambios, cambios y más cambios.

Adopté una pasión por la música desde muy pequeña, soy de la generación que escuchaba, a Mecano, radio futura, héroes del silencio, los burros o como se conocieron después ( el último de la fila) Raimundo amador, jimi hendrix, Rus janis joplin, police, led zepelín, navajita platea, Ozzy osborn, José el francés, extremoduro, cool and the gang ,Rosendo, daba igual el estilo, solo me gustaba escuchar y aprender, por muy poco vivi » la movida madrileña » todo cambiaba, tribus urbanas, punk, rokers, pijos, heavies, grunge. La música se convirtió en un portal a descubrir, a disfrutar, tomé clases de guitarra española, y me encanta la batería, coleccionando vinilos como el que invierte en bolsa, y llendo a todos los conciertos que podía en vivo y en directo. Otra puerta cultural, que aún hoy me apasiona.

Me desplazaba donde fuese, Barcelona, Madrid, Sevilla, Canarias, País vasco, Londres, lion, París Berlín, Frankfort, para ver a los internacionales, a pie de escenario. He visto a casi todos los grupos musicales de mi generación en directo. Unas veces sola, otras acompañada, en tren, en coche, avión, bus, cualquier viaje era una experiencia más, un paso más.

Por supuesto, siempre enamorada, del jazz, el blues, y el funky, y los grandes, Nat King col, Ela fitgeral, Jammes Browm, frank Sinatra, louis armstrong, Elvis, Niña Simone, Aleta franklin. Y podría seguir hasta completar todo el blog.

La música es algo, sin lo que no podría tener una vida, cotidiana y feliz. Me despierto con música y duermo con música. Ha formado parte de mi educación desde muy pequeña.

Y esto porque? Os preguntaréis, que tiene que ver todo esto con lo demás. La razón es sencilla, la prostitución y las nuevas generaciones de chicas que se van a dedicar a este trabajo, que no tiene caducidad en el tiempo, deben saber, que nada está reñido con prepararse, con aprender y que han de pensar, que nosotras, si tenemos fecha de caducidad. Y que éste trabajo, no es para toda la vida, que las arrugas son inevitables, y la edad pesa. Que el mañana, llega rápidamente y nuestro futuro como profesionales del sexo, masajistas eróticas, o cualquier otro tipo de trabajo, relacionado con el erotismo, tiene fecha de caducidad. Que vamos a hacer después? Que queréis ser después?.

Esa es una de las funciones, que tiene éste apartado de mi web, que las que vayan llegando, tengan también, otras motivaciones. Que sean indiferentes, listas y que miren éste negocio, como una salida puntual, pero también como un trabajo serio, que te puede abrir muchas puertas, si lo haces con cabeza.

1992 fue uno de mis años fetiche, a punto de terminar mi carrera, en plena juventud, ganando pasta por un tubo, y rodeada de gente maravillosa, que se iba cruzando en mi camino.

Me compré mi primer coche, de segunda mano por supuesto, un Ford fiesta súper sport, seguro que muchos os acordáis de aquel modelo, tres puertas, con dos faros redondos delanteros, era lo más deportivo de aquel tiempo, junto con el súper 5 turbo de Renault, y otros, asequibles para los que no éramos ricos, pero todo un lujo si eras estudiante, tener un coche con tres años de uso y poder pagarlo sin problemas, ya era lo más.

Era éste mismo modelo, pero en negro. Lo que pude viajar en el, me recorrí España entera ,de cabo a rabo. Y lo tuve como unos cinco años, compañero de fatigas y alegrías.

Después de casi cinco años, trabajando en El Edén, tanto mi amiga, como yo, decidimos que era hora de hacer otras muchas cosas, allí, entre aquella barra, y mujeres estupendas, aprendí casi todo lo que debía hacer, para no perder, ni tiempo, ni dinero. Una de las chicas que pasó por el club, nos dio un montón de teléfonos de lugares, donde poder ir a ganar pasta y seguir conociendo mundo.

Sevilla expo 92. Destino indiscutible. Invitadas, por nuestros amigos sevillanos, Fin de carrera, y coche. Mi mejor amiga conmigo y un pequeño equipaje de mano para ambas.

Recuerdo, hacer aquel viaje, con una felicidad absoluta, casi seis horas de coche, sin parar de hablar, reír, y con unas ganas de comerme el mundo alucinantes.

Por otra parte, despedirme del Edén, aunque siempre me dejaron las puertas abiertas, no fue demasiado alegre. Siempre echaría de menos, aquel rincón, que tantas puertas me abrió.

Sevilla, una segunda residencia.

El trío de personajes, con el que tuvimos tanto contacto, en el último año, se convirtió en una especie de mentores, en todos los sentidos. Bien posicionados, relacionados con todo cuanto a cultura se refiere, y amigos de personas más que conocidas e influyentes de Andalucía y España.

Actores, políticos, cantantes, toreros, empresarios del más alto nivel. Y con tantas ganas de cachondeo, como dinero manejaban.

Antes de viajar a Sevilla, en cada viaje que hacían a Granada, era un no parar, comidas, compras, hoteles, cenas, nosotras guiabamos y ellos pagaban. Era una transacción comercial en toda regla, » transacción comercial » la de veces que habré utilizado esas palabras en mi vida….

Desde cunini a chiquito, pasando por la emblemática taberna del Elefante o casa Enrique, como se conoce en la actualidad, donde por cierto, se tiran las mejores cañas de Granada y regentado por mi amigo Enrique, quien ofrece una atención inmejorable. Al restaurante El caracol, o el Palace bajo la Alhambra, los cármenes, en el Albaicín, y las tapas del mirador de san Nicolás. La peatonal desde el ayuntamiento hasta la plaza Mariana Pineda, donde se comen los churros con chocolate más ricos que he probado….todo un mundo gastronómico, maravilloso por cierto, que a cambio de compañía y peculio, les hacíamos recorrer y visitar.

Porque otra cosa no, pero tenían un saque los tres, que era para verlo. Comían y bebían como si no hubiera un mañana. Y no cualquier cosa no, lo mejor de lo mejor. Su día a día, aparte de las pocas horas que trabajaban, era el bufé libre de los desayunos en los hoteles dónde pecnortaban, y salir a comer, tapear y comprar.

En aquella época, creo que engordé, como siete kilos, y con más hambre de sueño, que de ostras o cocochas. Y es que eran de rutina diaria, a las nueve en punto, ya estaban preparados para funcionar, y les podían dar las dos o las tres de la mañana de cachondeo, veinte años mayores que nosotras y no había narices de seguirles el ritmo. Claro ellos llegaban al hotel y caían KO y nosotras a casa, con los pies molidos, la comida, que nos salía por las orejas y la cabeza como un bombo.

Comentarios

10 respuestas a “Bienvenidos a mi espacio más íntimo.”

  1. Eugenio dice:

    Hola. Por que te has retirado de hacer masajes ??

  2. Isabel Ruiz dice:

    Muy buenos días, primero gracias por entrar a conocer un poco más de este, mi mundo, y segundo, son ahora mismo, las 8.36 de la mañana, llevo dos horas levantada y en un rato me incorporo a mi puesto de trabajo como enfermera, dirijo y formo mis gabinetes y a mis masajistas, me encargo de escribir, publicar, fotografiar, de esta página y ahora estoy con un nuevo proyecto que en breve, si todo va bien, saldrá adelante, tengo cincuenta años y creo que después de 25 es hora de hacer una retirada a tiempo, aunque de eso precisamente voy muy corta, creo que toda mujer que se precie, debe darse cuenta que a determinada edad, tiene que dar paso a otras cosas, aún así, sigo sin parar y con mucho trabajo. Y éste es mi mundo, mi vida, no creo que pueda dejarlo nunca. Gracias y un saludo.

  3. Dani dice:

    Hola me llamo Daniel, soy de Granada, y no sabes lo que disfruto leyendo éste espacio, te he seguido desde el primer blog, que era increíble, el segundo y éste, quería darte las gracias por como en todos has descrita la perfección mi ciudad, y todos los rincones y lugares, como buen granaino, es un orgullo que alguien trate con tanto cariño mi ciudad, y a nosotros, conozco perfectamente el Eden, y es tal cual lo describes, ya no es un club pero sigue abierto, y claro, decirte también que se echa de menos, que ahora mismo no sigas escribiendo, supongo que tendrás mucho lío, seria genial, que pudieses abrir un gabinete aquí, no hay nada que se le parezca, en Almería tampoco, la visito con frecuencia y solo tu gabinete da la talla, muchas gracias y por favor sigue escribiendo, es una maravilla como cuentas y la vida tan intensa que has tenido que tener, me pareces toda una señora y con un par de ovarios dignos de admiración. Gracias!!!!

  4. Antonio dice:

    Isabelica de mi vida!!!!! Que me ha tocao en el cupón de regalo 500euros VIVA LA MADRE QUE TE PARIÓ!!!!! Muchas gracias guapísima, sois todas unas máquinas, unas tías increíbles, y que te digo, agradecido por todo, pero ya cuando tienes estos detalles y encima te arreglan la semana ya es que os como!!!!! Un beso grande grande y grande!!!!! Y el detalle muy apropiado en estos tiempos, como haces las cosas y lo bien que lo organizas todo hija de mi alma!!!!! Muchas gracias , vamos que no se puede pedir más, !!!!!¡

  5. Isabel Ruiz dice:

    Jajajajajaja, pues no sabe usted cuánto me alegro, ahora mismo no caigo en quien es, pero enhorabuena, ese es el propósito de celebrar un aniversario, agradecer en la medida de lo posible la fidelidad de nuestros usuarios, y si le ha tocado uno de los cupones premiados, mejor que mejor, ojalá y les tocase a todos. Como siempre, un placer, y gracias a ustedes, por la confianza.

  6. Amador dice:

    Hola, queria decirte que te leo y te he seguido desde el primer blog, soy de Granada y es fantástico que alguien hablé de mi tierra con esa exactitud, tengo 60 años y recuerdo perfectamente cada lugar que describes, y felicitarte, por ser de las pocas mujeres que con todo el derecho del mundo se abre de esa manera tratando tu trabajo y el de muchas otras con tanto respeto y normalidad. Esperando leer más, un saludo y abrazo desde mi tierra.

  7. Andrés dice:

    Hola, Isabel he oído que estas dando algunos masajes, o cursos o algo así, la verdad, es que sería un placer poder volver a disfrutar de tu presencia en tus gabinetes y de tus masajes, si es así, me puedes decir cuando estarías? Pir cierto, me ha atendido angi en dos ocasiones y la verdad es un espectáculo de chica, y los masajes muy buenos. Un saludo.

  8. Isabel Ruiz dice:

    Hola buenas tardes, así es, durante un tiempo, hasta que me cambien el turno, estaré en el gabinete, formando a mis masajistas y dando algunos masajes, siempre acompañada de una de ellas, será de 5 a 8 de lunes a viernes.
    Un saludo.

  9. Andrea y carol dice:

    Querida Isabel muchas felicitaciones por cumpleaños muchas más años para ti deseando que estés más feliz, Andrea y yo muy contentas por ti y también triste por no ir España hasta navidad por virus, y más tranquilas ahora Sonia ya no contigo mejor para querer volver no es buena para ti ni tu cabinete ni para chicas mal cabeza ella nunca enferma todo una gran mentira solo para que tu ayudas y engañar clientes, no buena y si muy enferma pero de alma y cabeza, nosotras muy contentas ella ya despedida tu eres nuestro cariño y nuestra mejor amiga y jefa y no podrás tener gente loca contigo. Aora mejor con todo tu veras pronto nosotras en España, felicidades para tus 50 añios. Love you.

  10. Alicia dice:

    MUY BUENAS NOCHES CHARINI MIA, MUCHÍSIMAS FELICIDADES, CARIÑO AUNQUE TARDE PERO YA SABES QUE LA SALUD ÚLTIMAMENTE ME HA PERDIDO EL RESPETO, PERO YA HA PASADO LO PEOR, QUE TE VOY A CONTSR QUE TU NO SEPAS CHIQUITICA, ME ALEGRO MUCHÍSIMO POR TI, PORQUE PUEDAS ESTAR EN TU CURRO Y EN EL GABINETE TODO LLEGA, Y QUE SEPAS QUE ESTOY ENCANTADA DE QUE POR FIN LE HAYAS DADO UNA PATADA EN EL CULO A SONIA LO QUE NO SE ES COMO LA HAS AGUANTADO TANTO ESAS TIAS SOLO DAN PROBLEMAS Y YA SI ENCIMA VIVEN EN SU MUNDO DE MENTIRAS PATOLOGICAS MAS NO DOY SALTOS DE ALEGRÍA PORQUESE ME SALE EL CATÉTER, TIENES UN EQUIPO MU BONICO AHORA, COMO ANTES Y SI NO ES CAPAZ NI DE RESPETAR A SUS COMPAÑERAS MEJOR BIEN LEJOS.ASI QUE MIERTO EL PERRO SE ACABÓ LA RABIA, YA TE LO DIJIMOS TODAS, MALA GENTE Y PROBLEMAS PSICOLÓGICOS….UNA TARADA MAS, A VER SI ME RECUPERO UN POCO Y VOY A VERTE. UN BESOTE Y TU PALANTE COMO LOS DE ALICANTE. BONICA QUE TE QUIERO. CUÍDATE MUCHO.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Listado de Categorías

Horarios

Masajes y masajes especiales

cursos

contáctanos

Contáctenos sin compromiso en los teléfonos